Friday, August 08, 2008


Ming, ¿saben quién es? Ming es el emperador del planeta Mongo, el cual genera desastres naturales en distintos planetas, si estos planetas atribuyen el origen de estos desastres a la naturaleza o los dioses Ming los deja libre, ahora si ellos logran ver la intervención de Ming en estos eventos Ming los ataca, los incluye en su orbita y los transforma en parte de su imperio, los planetas dominados pasan a ser lunas de Mongo en planeta metrópolis y se mantiene unos con otros en un estado de guerra constante que les impide unirse y enfrentar a Ming.

Flash Gordón desde su origen en comic, su serie de televisión en los años 30 y un intento de súper producción cinematográfica en los 80, es una historia de Sci Fi, como las que ya no se hacen, es una Space Opera, una historia donde los habitantes de planetas lejanos hablan ingles, nadie es afectado por diferencias de gravedad en los distintos planetas, las naves viajan a la velocidad de la luz o más rápido aún sin causar ningún efecto físico en los tripulante, entre muchas otras cosas, pero eso no importa porque los personajes son simples, la historia es entretenida y las angustias existenciales que desbordan los argumentos de la ciencia ficción posterior a la segunda guerra mundial quedan en el plantea tierra, es el espacio una frontera llena de posibilidades con un imaginario donde todo puede pasar, en especial mujeres deslumbrantes como solo en este tipo de historia podemos ver (para que les voy a recordar a la princesa Leia en El Regreso del Jedi, o a la misma princesa Aura hija de Ming en Flash Gordón)

Lo que más me gusta de Flash Gordón es que su antagonista se llama Ming, que no es solo un personaje de una historia espacial que cae en lo ridículo, sus rasgos orientales nos recuerdan que Ming, también es en nombre de la penúltima dinastía China, que desde el siglo XIV al XVII domino parte de Asia, así Ming es la representación occidental de lo que significa un imperio oriental.

Hoy por hoy la China nos sale hasta en la sopa, y sus juegos son el orgullo de la integración y el resultado de la Globalización. Pero podemos ver que esta es solo una integración económica, y el compromiso con la democracia y la libertad no existe, sólo existe ganas de vender y comprar si hubiese un compromiso mínimo con la democracia los Juegos Olímpicos no seria en Beijing, es el equivalente a que si se hicieran unos juegos olímpicos intergalácticos estos fuesen en Mingo (ciudad imperial de Mongo, donde vive Ming) así que si queremos mirar hacia China, es bueno mirar a los ojos a Ming, y ver que no hay democracia ni libertad y que si somos o nos creemos demócratas no deberíamos celebrar con un espectáculo que no hace mas que realzar la opresión.

Así que al carajo con los Chinos, con sus juegos, con Ming, su imperio intergaláctico y la globalización que es una mentira.




2 comments:

Salvador said...

Buen análisis sobre los juegos olímpicos de la vergüenza, la cultura china no tiene ni un respeto por nada ni nadie y todos tienen que hacer la vista gorda por su poder económico. Esto es un problema que va más allá de la política, ser de izquierda o derecha, sino de dignidad humana. Yo también me cago en estos juegos farsantes


pd: El domingo se le viene la noche al Capo de Provincia.....

Jimena said...

oye quede pa la caga....me encanta como escribes, deberias ser columnista!