Thursday, August 28, 2008

El otro día conversaba con un amigo quien me comentaba sobre la ciencia de la seducción, él aludía a una serie de pasos los cuales si uno seguía un método determinado lograría conquistar a cualquier mujer, incluso esquílmales.

La verdad yo no le creí mucho y recordé mi propio método seducción el cual consistía en ver película románticas por cable y luego esperar toparme con quien me gustaba y repetir los diálogos tratando de hacerlos calzar con el nuevo contexto en el cual trataba de desarrollar el dialogo que había practicado el día anterior viendo televisión, resulta que un día espere y espere hasta altas horas de la madrugada para ver la película adecuada sabiendo qué al DIA siguiente me toparía inexorablemente con la persona que en ese momento me quitaba el sueño, pero las horas pasaban y la película no llegaba, ese día vi las prelícualas mas violentas de los 80’ “Robocop”, “Total Recall”, “Terminador”, “Fist of The North Star”, hasta que a eso de las 6 de la mañana apareció lo único que me podría salvar “The Karate Kid”, la vi y me quede dormido en el living con un frió horrible, al otro día me levanté y me fui a la universidad medio dormido y teniendo en mente cada uno de los diálogos de Daniel San con Elizabeth Shue.

Al entrar a la biblioteca la vi en la sala de estudio individual, me senté al frente de ella y espere que levantara la mirada de su libro para hablarle, cuando vi que ella comenzaba a alzar sus ojos y yo estaba justo al frente listo para hablarle, comencé a sentir una sensación en el pecho, algo que venía desde dentro, ella levantó la cabeza poco a poco y cuando comencé a abrir mi boca para decir, “hola” o lo que fuese, un fuerte estornudo rompió el silencio de la biblioteca, acto seguido mi mano reaccionó como el rayo, y alcanzó a interceptar la mucosidad que volaba en dirección a la cara de la joven, ella miro y me vio con el puño cerrado estirado frente a su cara, miro con extrañeza se sonrió y se fue.

La verdad creo que si no hubiese visto The Karate Kid, ese día en la madrugada el pollo hubiese impactado su rostro, no lo se, lo único que si aprendí, es que no hay método y que en la manera de relacionarse con lo demás la forma más fácil es ser uno mismo, la verdad es que sigo robando frases de películas, pero ahora las pongo en mis ensayos, o en este mismo blog.

Friday, August 08, 2008


Ming, ¿saben quién es? Ming es el emperador del planeta Mongo, el cual genera desastres naturales en distintos planetas, si estos planetas atribuyen el origen de estos desastres a la naturaleza o los dioses Ming los deja libre, ahora si ellos logran ver la intervención de Ming en estos eventos Ming los ataca, los incluye en su orbita y los transforma en parte de su imperio, los planetas dominados pasan a ser lunas de Mongo en planeta metrópolis y se mantiene unos con otros en un estado de guerra constante que les impide unirse y enfrentar a Ming.

Flash Gordón desde su origen en comic, su serie de televisión en los años 30 y un intento de súper producción cinematográfica en los 80, es una historia de Sci Fi, como las que ya no se hacen, es una Space Opera, una historia donde los habitantes de planetas lejanos hablan ingles, nadie es afectado por diferencias de gravedad en los distintos planetas, las naves viajan a la velocidad de la luz o más rápido aún sin causar ningún efecto físico en los tripulante, entre muchas otras cosas, pero eso no importa porque los personajes son simples, la historia es entretenida y las angustias existenciales que desbordan los argumentos de la ciencia ficción posterior a la segunda guerra mundial quedan en el plantea tierra, es el espacio una frontera llena de posibilidades con un imaginario donde todo puede pasar, en especial mujeres deslumbrantes como solo en este tipo de historia podemos ver (para que les voy a recordar a la princesa Leia en El Regreso del Jedi, o a la misma princesa Aura hija de Ming en Flash Gordón)

Lo que más me gusta de Flash Gordón es que su antagonista se llama Ming, que no es solo un personaje de una historia espacial que cae en lo ridículo, sus rasgos orientales nos recuerdan que Ming, también es en nombre de la penúltima dinastía China, que desde el siglo XIV al XVII domino parte de Asia, así Ming es la representación occidental de lo que significa un imperio oriental.

Hoy por hoy la China nos sale hasta en la sopa, y sus juegos son el orgullo de la integración y el resultado de la Globalización. Pero podemos ver que esta es solo una integración económica, y el compromiso con la democracia y la libertad no existe, sólo existe ganas de vender y comprar si hubiese un compromiso mínimo con la democracia los Juegos Olímpicos no seria en Beijing, es el equivalente a que si se hicieran unos juegos olímpicos intergalácticos estos fuesen en Mingo (ciudad imperial de Mongo, donde vive Ming) así que si queremos mirar hacia China, es bueno mirar a los ojos a Ming, y ver que no hay democracia ni libertad y que si somos o nos creemos demócratas no deberíamos celebrar con un espectáculo que no hace mas que realzar la opresión.

Así que al carajo con los Chinos, con sus juegos, con Ming, su imperio intergaláctico y la globalización que es una mentira.